Macarella

Hay lugares que no necesitan grandes monumentos para quedarse contigo. Basta con mirar el agua. Sus turquesas, la luz atravesando el mar y esa calma que parece detener el tiempo fueron la inspiración de esta colección.

Quise llevarme un pedacito de aquella isla... y terminó convertido en pendientes. Translúcidos, juegan con la luz...al igual que las aguas de la Macarella.